Cambios y huracanes

31 de julio de 2020
Escrito Por: José Báez Guerrero

Algunos cambios criollos llegan con huracanes. En 1930, días tras subir Trujillo, a las 2:00 de la tarde del 3 de septiembre el ciclón San Zenón devastó la capital. Fue un huracán pequeño que se formó apenas frente a San Pedro de Macorís tras ir moviéndose como tormenta tropical, siguiendo una ruta casi idéntica a Isaías, pero causó alrededor de dos mil muertos, más de 10,000 heridos y aplanó a Santo Domingo.

Quedaron en pie sólo las casas coloniales de piedra y las poquísimas edificaciones de concreto. En 1966, poco después de asumir la presidencia Balaguer tras la guerra civil, el 29 de septiembre el huracán Inés destruyó varios poblados en Barahona, dejando más de cien muertos y grandes daños.

Inés dejó un rastro mortífero desde Guadalupe hasta México, tocando Haití, Cuba y la Florida. Luego, del 31 de agosto al 1ro de septiembre de 1979, un año tras iniciar Antonio Guzmán su gobierno, el huracán David, categoría 5, asoló al país. Parece que cada “cambio” político trae su propio ciclón.

José Báez Guerrero

Abogado, escritor y periodista dominicano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hogar cibernético de José Báez Guerrero.
Política de Privacidad
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram